
Mercado de algodon en la Ruta de la Seda.
Para tod@s aquellos nómadas que gustan de tener las estrellas como techo, recorrer montañas y bosques en vez de avenidas y calles, y como compañero de viaje el viento limpio y frío de los espacios abiertos.
He tenido el privilegio de compartir momentos increibles, en ocasiones duros, por parajes fantasticos con "locos" de esta calaña. Espero pronto volver a las andadas, mejor dicho a las cicleadas.